dimecres, 4 novembre de 2009

Justicia envía una carta a los medios para desprestigiar a Amadeu Casellas

XSetmanari La Directa
El preso ha abandonado las huelgas de hambre y sed en medio de las mentiras sobre el caso emitidas por la Generalitat

Amadeu Casellas preso anarquista conocido por los comunicados dónde denuncia las irregularidades de los Servicios Penitenciarios catalanes- abandonó, el miércoles 21 de octubre, las huelgas de hambre y de sed que llevaba a término desde el 15 de julio y el 12 de octubre, respectivamente. Este últimos días, las protestas por su libertad han aumentado. El 19 de octubre, varios grupos de personas hicieron cortes de carretera que van colapsar los accesos en Barcelona durante toda la mañana. El día siguiente, apareció un manifiesto dirigido a la Generalitat con firmas de personas del mundo del arte y la cultura dónde se exigía la libertad de Amadeu Casellas por “razones humanitarias”. El viernes 23, un grupo de apoyo a Amadeu Casellas entró a Catalunya Ràdio para denunciar el silencio mediático y para exigir un espacio radiofónico para explicar la situación del preso anarquista. La emisora no va acceder a dar el espacio y engañó las personas presentes todo asegurando que, el día siguiente, podrían disfrutar de un espacio de ocho minutos al programa Solidarios de Rita Marzoa. La intervención acabó siendo sólo de un minuto.
El sábado 24, cerca de medio millar de personas, cercados por los Mossos d'Esquadra, se manifestaron en la rambla del Arrabal bajo el lema Amadeu Casellas Libertad. Tras algunas vueltas, se pudo burlar el asedio policial y, poco después, apareció una manifestación espontánea a la calle del Carme, que se dirigió hacia la rambla de Canaletas y acabó en la plaza de la Catedral. La respuesta de la Consejería de Justicia y de la Dirección general de Servicios Penitenciarios ha sido en forma de carta dirigida a los firmantes del manifiesto y a las redacciones de algunos medios de comunicación. En este carta se explica el historial procesal de Casellas. Una carta llena de verdades a medias que hemos contrastado con Gorka Ramos, miembro de la assamblea de Apoyo a Amadeu Casellas.


Lo que no dice la consejera

Amadeu Casellas ha cumplido once condenas desde que ingresó en prisión preventiva el 1979, situación que se alargó durante 4 meses. El 1982, volvió a entrar a la prisión para cumplir una pena de cuatro años y salió en libertad condicional el 1984. El 1987 vuelve para cumplir ocho condenas por robos a bancos a mano armada. Desde entonces, Amadeu ha sido privado de libertad porque, según Gorka Ramos, “la obtención de permisos o de salidas programadas no costituyen ni un tercer grado provisional ni una libertad condicional”. Lo que no dice la consejera a su carta es que los robos se cometieron antes de 1987 fueron para financiar luchas obreras y que los funcionarios indujeron Amadeu Casellas a huir afirmando que no saldría nunca de la prisión. La consejera también esconde que el intento de evasión de la prisión de Figueres protaginizado por Casellas (durante el cual el preso anarquista se rompió los dos pies) se produjo después de que el director de la prisión de Lleida extorsionase a un preso -así lo reconoció el encarcelado al juicio- porque relacionara a Amadeu Casellas con el tráfico de drogas dentro de la prisión. El recluso debía decir que el preso anarquista lo indujo y presionó para que entrara droga a la prisión. Por este motivo el juez va cancelar los permisos de qué habría debido disfrutar Casellas. La carta de Justicia también esconde, que durante una de las salidas al hospital, los acompañantes de Casellas no lo esperaron y, entonces, el preso anarquista avisó a la prisión que marchaba a casa. Tampoco dice que a la operación policial mediática que se hizo por detenerlo en un bar mentía cuando se afirmaba que Casellas iba armado y estaba provocando incidentes -punto que desmintió el propietario del local. La consejera tampoco obvia que los Mossos d'Esquadra detuvieron a la madre del preso anarquista acusándola de querer entrar droga a la prisión en un paquete que no traía la mujer y que los mismos funcionarios le sugirieron traer. La carta de la Generalitat tampoco dice que los amigos de Amadeu Casellas han recibido pegas arbitrarias para visitarlo a la prisión y que los funcionarios han intentado inhabilitar (en varias ocaciones) a los abogados del preso anarquista con falsas acusaciones. La consejera esconde también el intento de atraco del 2006 se produjo cuando Casellas llevaba seis meses en tercer grado (cosa inédita, puesto que a partir de los tres meses te conceden la libertad condicional) y que la acción se hizo por paliar la grave situación económica que atraviesa la familia.

Montajes para incumplir el pacto

Pero, sobre todo, el que se olvida de decir la consejera es por qué la Generalitat incumplió los pactos y las promesas que hicieron que Casellas dejara la primaera y la segunda huelga de hambre. Abandonó la primera huelga de hambre, iniciada con otras presos para denunciar la falsetad de los informes que emito la Junta de Tratamiento, por las ficticias promesas que recibió de los funcionarios de la prisión de cuatro Caminos. Aun así, al ver que no las cumplían, inició una nueva huelga de hambre, que duró 77 días y que acabó con la firma de un pacto dónde se acordaban cosas diversas: que lo trasladarían a Brians II: que la prisión pondría los medios necesarios por su recuperación de la huelga de hambre; que Casellas se sometería a un Programa de Tratamiento Individual (PIT) y que, si durante la terapia no recibían ninguna queja, la Junta de Tratamiento haría un informe favorable para concederle un permiso de tres días para que consiguiera un contrato laboral que justificara la aplicación del art. 100.2. Según este artículo, el preso anarquista podría ir a su casa a trabajar durante el día y a dormir a la prisión. Casellas cumplió escrupulosamente todo el pacto, pero la prisión sólo cumplió la parte del traslado. La Junta de Tratamiento emitió un informe favorable, pero, cinco días después se va a enviar uno desfavorable alegando que tenía una causa pendiente por tráfico de estupefacientes -un proceso que ya se conocía a la hora de hacer el acuerdo- y por el cual el fiscal pidió ocho años de prisión. La entrada de drogas a la prisión, asunto donde Casellas no tuvo nada a ver, se produjo por parte de la madre de una chica inmigrante que fue amenazada de ser expulsada del país pues se le acababa el permiso de residencia. El informe de la causa pendiente que hace que Amadeu Casellas continúe en la prisión está lleno de mentiras e imprecisiones que sólo se explican por las verdaderas intenciones que mueven los Servicios Penitenciarios y que la propia consejera reconoce a la carta cuando afirma que esta institución ha puesto una denuncia contra el preso por “calumnias, injurias y amenazas”, refiriéndose a los comunicados de denuncia del sistema penitenciario que Casellas ha escrito desde la prisión.

El Racó il.lutrat per Gisela Bombilar. Es permet la copia, modificació i/o difusió d'aquesta pàgina amb la condició de reproduir aquesta nota en cada copia i a cada versió modificada.