dimecres, 8 de juliol de 2009

Sábado 25 de julio concentraciones en Madrid y Barcelona.


Amadeu Casellas es un preso que lleva ya más de 25 años encarcelado por su participación en decenas de atracos a bancos, con los que apoyaba la financiación de luchas obreras a finales de los años 70 y sin cometer ningún delito de sangre. Amadeu ha sido siempre una persona comprometida y activa, participando tanto en la calle como en la cárcel, de luchas y denuncias colectivas contra el sistema, ya fuese el régimen franquista o "democrático".

Cuando tenía 14 años en 1973 y trabajaba en una fábrica de Balenyà descubrió el anarquismo. "Me sentía explotado por el empresario, conocí a gente de la CNT y empecé a repartir propaganda subversiva por las calles. Iba de paquete en la moto con las octavillas y asistía a reuniones clandestinas".

Creía en la lucha armada, en la revolución imprescindible para cambiar las cosas, y aún hoy, a los 49 años, convencido de que las pistolas no arreglan nada, considera que el anarquismo, aun sin ser la solución definitiva, "funcionaría mejor que la democracia que tenemos". "En España no tenemos democracia. Antes había un dictador que era Franco, y hoy hay unos partidos políticos. Las empresas funcionan igual. Las necesidades de primer orden no están resueltas. Falta igualdad entre ricos y pobres".

En 1976, atracó el banco mercantil de Manresa. "Fue casi mi primer delito". Durante los siguientes dos años y medio atracó más de 50 bancos. "Era una manera de recuperar lo que los bancos nos cogían. No me arrepiento de nada, salvo de no haber cogido lo suficiente".

En 1979, entra en prisión y es recibido con una brutal paliza. "Ahí empezó lo que hoy aún no ha terminado..., tuve mis primeros contactos con algunos miembros de la COPEL y empezamos los preparativos para reivindicar la reforma del Código Penal y mejoras en la comida, higiene y condiciones de vida penitenciaria en general".

A lo largo de todos los años que lleva de condena, ha protagonizado numerosas huelgas de brazos caídos y de hambre, se ha cosido la boca y ha realizado infinidad de denuncias por el abusivo precio de los productos del economato, o por las irregularidades y la explotación del trabajo penitenciario, o las falsificaciones de analíticas o de informes penitenciarios, lo que le ha costado varios primeros grados y traslados de centro a centro con el único propósito de que desistiera. Ha denunciado los abusos sobre los derechos de los presos, de toda la estructura penitenciaria.

El año pasado, y tras mantener una huelga de 76 días, Amadeu consiguió el compromiso de la institución penitenciaria para la obtención de permisos que le facilitarían la consecución del tercer grado y la posterior libertad condicional. Dicho acuerdo fue miserablemente incumplido por la institución, con la excusa de una causa pendiente de hacía un año y que en un principio parecía archivada. Por esta situación, Amadeu reinició la huelga de hambre, hasta que la abandonó por un cambio de estrategia, y porque la CNT-AIT, asumió la defensa legal y política de su situación penitenciaria.

A causa de las expropiaciones cometidas, ha cumplido más de 25 años de condena, que con las redenciones, superan los 30 años, lo máximo contemplado en su ley, por lo que permanece secuestrado por la institución penitenciaria, como venganza por su trayectoria de lucha.

Por todo esto, desde CNT-AIT, se hace un llamaiento a la solidaridad con Amadeu Casellas y convoca a sendas concentraciones el Sábado 25 de julio, en Madrid y Barcelona, para reclamar su inmediata puesta en libertad.